| Actualmente tengo mi estudio y un punto de venta permanente en mi galería en Getxo. Mi obra se encuentra en muchas colecciones privadas de Estados Unidos, Francia, Bruselas y Sudamérica, así como prácticamente en todas las ciudades españolas. He expuesto en la mayoría de dichas ciudades durante estos últimos veinticinco años.Mi obra es extensa y variada. Toda una vida pintando da para muchos cambios aunque nunca me alejo de mi visión del arte. Mis críticos son los que hablan por mí. Mis clientes, las personas a quien mi trabajo les dice lo mismo que a mí.»Crear en silencio. Desde esa circunstancia suma sus necesidades alejada del apresuramiento y del protagonismo galersítico. No sería ocioso ni inadecuado calificar su vitalidad infatigable, de desmesurada pasión por pintar, que la convierte en protagonista del lienzo.Bien dotada, con convencimiento y seguridad en sí misma, pinta con sentimiento siendo consciente del don innato de ser pintora.Sara Porro Yarritu es una artista del pincel de gran sensibilidad que dibuja y pinta lo que ve, lo que imagina, ennobleciéndolo.Sara es pintora que pinta vibrando y vibra pintando. La obra intensa de Sara respira aire fresco por los cuatro costados. No resisto la tentación de frecuentarla, porque sus cuadros chorrean por todas partes autenticidad e ilusionismo óptico.En su entorno de experiencia, más próximo a los tratamientos del collage y de la abstracción con un sorprendente dominio que evidencia en los mismo.Sara es de las pintoras de ideas formadas, de conceptos claros, sincera, pintora emocional, sensiblemente apasionada para transmitir sus sensaciones, desde una plasmación equilibrada desarrollada con una paleta luminosa y vibrante.La pintura sariana está educada en la tradición del lenguaje pictórico, con un regusto de nostalgia que alimenta un mundo ora real ora imaginario.Poco sería decir de esta artista pintora que tenga sensibilidad y obtenga unos cuadros llenos de colorido y o pesia, si no añadiéramos el que posee personalidad propia.Lograr una pintura creativa, distintiva, que da ambiente de regalo contemplativo al espíritu. Sigue prestando especial importancia a la sencillez, en tanto la capacidad no la abandona.El pálpito vital que la pintura exige y que pone dificultades en el estudio, queda reflejado con el aire de la mujer que estudia el cuerpo pero viendo el modelo y reproduciéndolo tanto con exactitud como con idolatría poética. En el tratamiento de la figura no se limita a la expresión , sino a hacerla sujeto central de un marco pictórico y de su modelado cromático, que prueban la presencia humana en sus pinceles con un programa formal de evidente atractivo.Sara es la voz plástica de la figura.Sus composiciones figurativas resultan elegantes, ello le permite abordar siluetas y rasgos con un clima especial.Como retratista alcanza una de sus mejores modalidades. Retratista que tiene insita una excepcional psicología del retrato, en óleo solo o en óleo aplicado a la piedra conformando una unidad de pintura y escultura o la retratística escultórica pero con procedimientos pictóricos ocurrente e inventada por ella.Que Sara es una retratista ejemplar queda fuera de toda duda.Dominadora del dibujo (cantidad excepcional de dibujo, claridad singular de dibujante). La artista Sara nunca ha dejado de ser fiel a si misma. A su concepto de la pintura, a la dedicación. Su pintura es puro cristal.Trabaja como una alianza de la mujer con la belleza del mundo.Pinta con encanto poético. Sin poses. Su obra está llena de caras, de rostros, de miradas. Se comunica con sus personajes por ese procedimiento tan complejo con es captar a la persona.Tenemos a Sara como representación afirmativa de la depuración. Tenemos, en la pintura clásica, a un artista no estereotipada, sino revelada en una gestación artística limpia y bien concebida.Cuando pinta, aparte de encontrar calma y sosiego, transmite luz y calor en sus óleos, resuelve de un modo especial a las acuarelas, que están tratadas en sus manos con asombrosa facilidad» Mario Ángel Marrodan. | |